El sistema criogénico produce y almacena oxígeno en un estado líquido a bajas temperaturas y tiene que convertirse en gas antes de su aplicación. Si la temperatura del tanque aumenta, se produce un fenómeno conocido e identificado en el medio como "Ebullición.  Este momento es bastante crítico porque la presión del tanque aumenta y ante la posibilidad de una explosión, el gas que se está produciendo en el tanque debe escaparse a la atmósfera para reducir la presión del contenedor y al escapar el gas se despedicia el oxígeno que se trata de conservar. Además, la contaminación de los liquidos reduce considerablemente la pureza del oxígeno aún cuando se reclama que los niveles de pureza son altos.